El largo camino hacia el destino ( FanFic )

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El largo camino hacia el destino

Esta historia, no trata de alguien especial, y mucho menos de una persona, solo trata de un pequeño ser, que vive en un vasto universo. Un universo increíblemente grande e infinito, en el cual este ser, quiere dejar una marca ya sea para el mundo, o en una persona igual de pequeña…

Este pequeño ser, tenía de nombre, Madelain, pertenecía a una pequeña aldea rodeada de nieve. Pero hay algo particular en ella, su pelo era de un brillante color rubio, a comparación de todos los demás de la aldea que eran de color blanco, este brillante color traía problemas, pues su aldea es de zorros albinos y cómo vivían en la nieve su pelo los camuflan de los cazadores en busca de piel de zorro, pero siempre eran descubiertos por el vivo color de Madelain, esto causaba que se tengan que establecer en otros lugares sin poder vivir en paz. 

Los demás de la aldea querían deshacerse de ella, sólo veían a una pequeña miedosa que mantener y que no aportaba nada a la aldea, pero no podían, ya que la cuidaba una anciana sabia, esto debido a que había perdido a sus padres mucho antes de conocerlos. La anciana decía ver bondad y pureza en ella, bautizándola, así como “Mady”.

Capítulo 2: Abandonada

En una tarde curiosa, los niños zorros de la aldea decidieron ir a cazar peces en un lago que se encontraba cerca, e invitaron a Mady, ella no sabía cómo reaccionar ya que siempre la rechazaban, así que accedió tímidamente. Todo parecía ir bien, unos zorros tenían suerte, Madelain hacía el intento, y otros se la pasaban jugando, pero estos pequeños tenían algo más planeado. Poco a poco uno de ellos se le acercaba lentamente detrás de Mady, y la empujó al río… desde un roca alta se cayó hasta el fondo, golpeándose con una roca que rompió una de sus patas, seguido de eso por su pequeño cuerpo el agua la llevo a flote, pero se da cuenta que tal vez no haya sido buena idea, mientras el río la arrastraba lejos, veía a los demás zorros viéndola, sin hacer absolutamente nada, solo se le quedaban parados viendo como uno de los suyos era arrastrado río abajo, Mady veía en los ojos de ellos nada más que desprecio y odio, mientras su garganta se llenaba de agua y sentía un profundo dolor dentro de su corazón.

Ella se resignó y dejó que el río se la llevase, pero el destino tenía algo peor preparado para ella, muchas rocas se encontraban en medio del río, y la pequeña Mady se golpeó con cada una de estas, dejándola muy herida y grave. Después de ser llevada por la corriente, Mady llega a la orilla de un lago, muy herida, apenas pudiendo arrastrarse a una cueva que vio cerca, se acurruco al fondo de este y lloró desconsoladamente, por saber que estará sola para siempre sin ayuda de nadie, esperando el momento en que venga un depredador mayor que ella o unos cazadores, dando fin a su vida.

Capítulo 3: La noche más oscura

Durante días Mady sufría, ella seguía sintiendo dolor por todo su cuerpo, su pierna aún no se había recuperado, tenía hambre y mucho frio, no sabía qué hacer, si intentaba volver a su aldea no sólo la despreciaran aún más por volver y tener que tratarla, sino terminara aún peor que antes, o si intentara sobrevivir por su cuenta, aunque no duraría mucho por lo débil que se encontraba, el tiempo se le acaba y no tenía idea de qué hacer… esa misma noche, un estruendoso ruido altera a Mady, este ruido era el motor de una camioneta, que parecía dirigirse a su aldea, esto la pone nerviosa, pero… después de pensarlo unos minutos, decide ir a avisarles. Mientras está de camino, aun con todo el dolor que lleva encima, sabe que su aldea y cualquier otro ser, a pesar de lo que han hecho, no merecen sufrir, no merece un castigo, merecen una segunda oportunidad si deseas dárselo, y si cabe la posibilidad, este acto puede cambiar toda una vida.

Ya acercándose a la aldea, pudiendo llegar primero que los cazadores ya que conocía un atajo, se ubica detrás de un árbol pensando cómo les explicara el hecho de que van a capturarlos, y si le harían caso. Mucho antes de poder pensar en algo, los cazadores ya llegaron, emboscando por todas partes la aldea, dejándolos sin salida alguna, Mady otra vez más, no sabía qué hacer. Sin perder tiempo, los cazadores comenzaron a dispararles… con sus fusiles de largo alcance logran darles a los zorros que tenía oportunidad de escapar, para Mady, antes de procesar lo que había visto, sintió una presencia, era un niño, un niño pequeño que había venido con los cazadores, que se había acercado detrás de ella, este acerca su mano a ella, no parecía ser un peligro, pero Mady ya no podía confiar en ningún otro humano y lo mordió, aquel niño no reacciona, pero se le ven lágrimas en los ojos, era obvio que sentía mucho dolor, y de un momento a otro, más zorros atacan al niño, comienzan a morderlo en todas partes, y a pesar de la gruesa ropa que llevaba con los afilados dientes de los zorros, atraviesan su piel, brazos, pierna, rostro, a pesar de todo el dolor y sufrimiento, el niño no grito, no lloro, no se defendió, porque sabía que si lo hacía, los cazadores se acercarían y matarían a los demás zorros, desafortunadamente, un cazador logra darse cuenta, y mientras estos se acercaban corriendo, comienzan a disparar a los zorros que atacaban al niño, las balas atravesaban el cuerpo de los zorros, su sangre y tripas salían desparramadas por la nieve, los cazadores esta vez no tenían piedad alguna, un par de zorros lograron escapar, pero no por mucho, aun los perseguían, no iban a perdonar lo que le habían hecho al niño.

Todo esto, fue presenciado por Mady… ella ya lo había visto todo, decepción, traición, y la misma muerte a vivido este pequeño ser. De un momento a otro por alguna razón, se preguntó porque los cazadores habían abandonado al niño, aquel, ya había muerto, por las heridas y desangrado a causa de las mordidas de los zorros, la nieve se había teñido de color rojo, era la sangre, de un niño puro e inocente.

Capítulo 4: El nacimiento de una nueva vida

A pesar de vivir el suceso más insólito y desgarrador de la vida, Mady seguía ahí, mirando al niño, no porque quiera, se había quedado petrificada. Este suceso fue en la noche, así que comenzó a amanecer, y a la par del sol, mágicamente, un pequeño orbe de luz salió flotando del centro del niño, y comenzó a acercarse a Mady, ella, aun sin poder mover, solo cerró los ojos y deseó que no le pase nada más. Sintió una brisa de aire y al abrir los ojos se percató, que ahora era humana, (de cierta forma), aún tenía sus orejas y cola de zorro, pero tenía extremidades y piel humana, añadiendo un largo cabello del mismo color rubio que la destacaba. Mady no tenía idea de lo que había sucedido, intentó pararse con sus dos piernas, le resultó fácil, pero, al levantar la mirada vio al niño aun, eso le recordó que todo está pasando de verdad, y la llevó a plantearse la idea de que era ese orbe, si el alma del niño, un ilusión, o una alucinación por lo sucedido, mientras lo hacía comenzó a bajar de estatura, resulta que se había vuelto a transformar en un zorro, Mady por primera vez, se mantuvo calmada, y serena, de este modo volvió a ser humana, e incluso ahora logra ocultar sus orejas y cola, se percató una vez más que el pensar en el pasado la lleva a ser como antes, pequeña y débil, así que no le queda de otra que continuar su vida, si bien no sabe aún cómo continuar, sabe que mirar hacia atrás ya no es una opción.

Después de una larga travesía, Mady llega al mismo lago que antes, ya sabe cual es el camino río abajo, así que decide ir arriba, llevándola a un campamento humano, afortunadamente el orbe también le dio una prenda apropiada, se acerca lentamente a una banca para descansar, y ve pasar a los primeros humanos, era una pareja, parecían ser felices, hasta que llegan a su auto, parecen discutir sobre algo, suponemos que todos los humanos tienen sus defectos, en la lejanía se ve a alguien pescando en una pequeña barca parecía tener suerte, había atrapado muchos pescados, pero no parecía ser feliz, ya que se encontraba solo. Y así durante todo el día, Mady se la paso sentada observando a los humanos que llegaban y se iban, logró aprender mucho sobre ellos, y la variedad que existen, aprendió el lenguaje humano, en ocasiones se le acercaban personas preguntando si trabajaba en el lugar, o a intentar coquetearla sin éxito, ella no se percató de esto último ya que nunca había recibido afecto alguno, a excepción de la anciana de la aldea que la cuidaba. Pensar en ella la puso triste, y debido a eso comenzó a transformarse en zorro, pero antes que la descubran corre hacia el bosque, pudiendo hacerse humana otra vez no lo hace, prefiere descansar en una madriguera improvisada a que pase el día.

Capítulo 5: Lisandro 

Como es de costumbre para Mady, despertar por un ruido no siempre ha sido una buena noticia. Era el tiro de advertencia de un revólver, que vino dentro del bosque, Mady por curiosidad se adentró a ver de quien se trataba, desde la lejanía podía ver a un chico, como de unos 17 o 18 años, estaba sentado en un tronco caído, no parecía mostrar alguna emoción, incluso recibió una llamada pero no contestó, recibió una más pero apenas comenzó a sonar, el chico sacó el celular de su bolsillo y lo aventó a un árbol, seguidamente mete su mano al mismo bolsillo apunto de sacar algo, pero se arrepiente, se tira al suelo y se acurruca en la nieve, comenzando a llorar desesperadamente y gritando: “YA NO PUEDO”, Mady al ver esto se acordó de ella misma, tenía la sensación de que este chico había sufrido los mismo malos sentimientos que la atormentaban, pero de quién se trataba este chico?.

Su nombre es Lisandro, un chico cualquiera como otros, con problemas comunes, pero él no sabía cómo lidiar con estos ya que era muy consentido por parte de su madre. Sus padres se odiaban, sacaba malas calificaciones y le hacían bullying en la escuela, desafortunadamente su madre, la única que parecía amarlo comenzó a tomar, debido a que hace meses la habían separado de su otro hijo, era el hermano de Lisandro, aquel que había prometido estar siempre juntos. A pesar de todo esto, lograba controlar sus emociones, aunque no por mucho, una noche agarró su mochila llenándola de cosas útiles para sobrevivir, fue al cuarto de su madre a escondidas, agarró un arma de los cajones para su seguridad, y huyó de casa.

Capítulo 6: La luz

La misma noche, Lisandro despertó repentinamente con la vista borrosa, no logro ver nada más que la una luz de la luna, pero no era de la luna, era una vela que llevaba un persona con capucha, Lisandro comenzó a sentir escalofríos y sudar frío, pero no se alteró, creyó que de algún modo habría muerto, y ese hombre con capucha era la parca, el cual se dio la vuelta y caminó hacia un lago que se encontraba en lo profundo del bosque, Lisandro lo siguió a pesar de lo aterrador que pareciera, al llegar al lago, apenas se podía ver por una densa niebla, tanto así que si alguien se caería no podría salir, en uno de los lados había un barco sin remos, ambos se subieron y se alejaban de lo orilla, el hombre con capucha le pregunta si estaba preparado para hacer un trato, antes de que Lisandro pudiera responder se escucha el sonido de un aleteo, alguien se había caído al lago, el hombre de la capucha le vuelve a preguntar si va a aceptar el trato, Lisandro le responde que no, preparándose para saltar al lago, se percata que no está llena de agua sino de un color rojo y negro, como si un barril de petróleo se hubiera roto en el fondo, pero a pesar de esto el salta y mientras cae  escucha al hombre con capucha decir: “Esta hecho”, Lisandro nada hasta el fondo del lago sin poder ver absolutamente nada, pero una pequeña luz amarilla lo guía hasta la persona que se había caído, llevándola así a flote y pudiendo salir vivos.

Lisandro despierta una vez más, pero siendo de día, todo había resultado ser una pesadilla, levantándose del suelo se queda ciego por unos segundos por una luz amarilla que se encontraba en el fondo, al ajustar la mirada, se da cuenta que era un zorro con pelaje muy particular, era Mady que también se había quedado dormida, en vez de acercarse decide dejarla ahí y adentrarse al bosque en busca del lago de su sueño.

Mady logra despertar a tiempo para seguirlo y ver qué ocurre, mientras lo sigue comienza a oír un ruido extraño, creía que era un oso pero provenían de Lisandro, no había comido nada en días, así que Mady usar el poder de su olfato para encontrar algún alimento como bayas, ocultándose entre esos arbustos y haciendo ruidos logra llamar la atención de Lisandro y logra comer un poco para seguir su travesía, Mady no solo se encargaba de proporcionarle comida, sino de cuidarlo de otros depredadores del bosque.

Capítulo 7: Yo creo en ti

En algunos casos Lisandro comenzaba a preguntarse sobre qué era el ruido de los arbustos, así que lanza un grito al aire diciendo: “MUÉSTRATE”, Mady se altera y comienza a correr lejos, pero Lisandro la persigue llegando a ella más rápido ya que se encontraba débil, al verla se percata que tenía una pata mala, así que Lisandro saca de su mochila un vendaje, pero antes de ponérselo le pide permiso, Mady cede calmándose, permitiéndole a Lisandro colocar el vendaje, después de eso se retira a seguir con su camino, Mady aun lo sigue, pero ya no se oculta de él sino anda atrás del camino, al llegar la noche y como muchas otras, Lisandro tiene pesadillas, en las que grita: “NO PUEDO” seguido de horas de lágrimas continuas hasta quedarse dormido, Mady algún día le preguntara el porqué de esa frase en sus sueños, pero quiere conocerlo un poco más.

Al pasar los días Mady ya camina a la par de Lisandro, no como si fuera su mascota si no como su amiga, Lisandro comenzó a expresarse con ella e incluso jugaban. Una tarde, Mady logra llevarlo a la cueva en la que se sintió abandonada, pero antes de entrar se escuchan más voces, esto los altera y salen corriendo muy lejos de donde estaban, cansados llegan a los pies de una montaña, repentinamente escucharon un rugido, era un oso de verdad, desde la lejanía ambos podían ver al oso acercarse hacia ellos, pero estaban muy cansados para seguir corriendo, Lisandro sostiene a Mady la mira a los ojos y le hace la promesa, que siempre estarán juntos, seguido eso la mete a su mochila, dejándola a un lado apartado del peligro, Lisandro saca de su bolsillo un revólver y pega 6 tiros al aire, pero el oso no se huye, con una última bala comienza cambiar de objetivo, él no quería hacerle daño a ningún animal, así que comienza a apuntarse el mismo, no se quiere imaginar el dolor que sería ser devorado por un oso,  ya fijado su objetivo pone el dedo en el gatillo y… Mady logra salir a tiempo de la mochila, salta hacia el arma, y se escucha un disparo… seguido tras otro, un fuerte rugido del oso debido a que le dispararon hace que huya, el rugido había dejado desconcertado a Lisandro, dejándole ver acercarse un cazador con su arma pero este pasa de largo dirigiéndose hacia el oso, eso le hace recordar que el no disparo, pero, al bajar la mirada se encuentra con, Mady en el suelo, con una profunda herida de bala, El joven Lisandro, mirándola con unos ojos vacíos, corazón roto, y la mezcla de todos los peores sentimientos que existen, solo le permiten acercarse a ella, levantarla del suelo y abrazarla, con una suavidad que solo un verdadero amigo lo haría, con una forma de expresar todos los buenos momentos que paso con ella.

Al ponerse el sol, un color amarillo brillante rodea a Lisandro y Mady, era la misma magia que se vio antes, y le dio oportunidad a Mady decir unas últimas palabras: “Estoy orgulloso de ti hermano, yo, y Mady estamos seguros que si puedes hacerlo”.

Lisandro en realidad no escuchó estas palabras, pero sabía que tenía que hacer, después de bajar cuidadosamente a Mady, le agradeció y despidió.

Dirigiéndose a su hogar, replanteando su vida desde otra perspectiva en la que probablemente estará solo, pero eso no siempre será así, ya que ahora… tiene 2 promesas que cumplir.

THE END